El día 6 de abril, a las 9 de la mañana, La Comunidad Cacique Sebastián Loncochino, del Lof Pilpilcawin enfrenta una audiencia en tribunales, proceso en que se les acusa de “usurpación no violenta” y “sustracción de madera” en prejuicio de la poderosa Forestal Arauco S.A. Esta comunidad es conocida en toda la Fütawillimapu por llevar adelante un proceso de recuperación territorial en todo el sentido de este término. La müchulla hace reingreso a sus tierras usurpadas el 10 de octubre del 2020, aunque mantenía y mantiene una larga historia en el lugar, donde prevalece el vínculo con el territorio, que antecede a la existencia de la propiedad privada, persistiendo la memoria del kupalme y que apunta a la reconstrucción del mapuche mongen. Es, sobre todo, la historia de un reclamo que surge en el presente y que se sostiene en una continuidad histórica, familiar y espiritual.
A continuación, compartimos una entrevista con Nilda Ancapi Rodríguez, uno de los principales referentes de esta comunidad, para que comprendamos, a través de sus propias palabras. la situación que deben enfrentar en tribunales.
Mari mari kom pu lamuen, pu wenüy, kom pu che. Inche ta Nilda Ancapi Rodriguez pigen, tayültufegen ka presidente comunidad Cacique Sebastian Loncochino, Lof pilpilkawin, fütawillimapu mo, comuna de La Unión, Región de Los Ríos.
1.- Nos puede describir desde cuando están recuperación de tierras y cuáles son los aspectos generales del proceso como el contexto familiar, histórico y la pérdida del territorio.
Nosotros estamos en recuperación de tierras desde octubre del año 2020, cuando decidimos ingresar a recuperar las tierras que pertenecieron a mi bis abuela Nilda Ancapi Leal y mi tatarabuelo Fidel Ancapi Loncochino y bisabuela Elisa Leal Loncochino. Somos una de las familias descendientes directos de los antiguos Lonko y caciques de este territorio, como el Lonko Otelo Ancapi Loncochino (papá de Fidel Ancapi Loncochino) y los caciques Narciso Loncochino, Sebastián Loncochino y Andrés Loncochino. Del cacique Sebastián Loncochino es que también somos herederos del gran título ancestral de comisario entregado por el Estado de Chile el año 1849.

Las tierras que actualmente estamos recuperando están dentro del territorio de mi tuwün el Lof Pilpilkawin, tierras de mi bisabuela que heredó de su padre Fidel Ancapi. Mi abuela por motivos económicos y de salud salió a trabajar a la ciudad a principios de los años 70 y dejo al cuidado a un vecino del campo, ella nunca perdió el vínculo con su mapu y cada vez que podía volvía al campo, pero a principios de los años ochenta se agrava su enfermedad (cáncer) y falleció finalmente en 1984, ella nunca vendió su tierra y no hay ningún documento de venta. La persona que cuidaba el campo se acoge al decreto ley n° 2.695 promulgado en dictadura militar y se apropia de ésta. Luego esta familia vende a una tercera persona y esta a su vez en 1995 a forestal Valdivia, la que actualmente es forestal Arauco S.A. Es así como mi familia perdió sus tierras y que hoy estamos recuperando y por motivos espirituales mapuche tuvimos que volver a nuestro lugar de origen para poder sanarnos y cumplir con nuestros roles mapuche. Es muy triste, para nosotros como Mapuche no tener tierra. Nosotros nunca perdimos la conexión con nuestro territorio, en mi caso, siempre mi madre me traía a visitar a los familiares y siempre participamos con mi papá de los we tripantu y guillatún que se realizan en el Lof. Siempre pasábamos mirando nuestras tierras y al verla toda destruida y llena de eucaliptus se nos apretaba el piwke (corazón) con un sentimiento de impotencia y dolor. Por eso también decidimos recuperar estas tierras, para que a futuro vuelva el bosque nativo, los lawen (remedios), el agua y junto con ellos toda la vida de la mapu. Con esta recuperación de tierras estamos retornando a nuestras tierras cuatro generaciones, como mi abuela, mi madre y mis tías, la generación nuestra y la de nuestros hijos e hijas. Todos estamos en la comunidad.
Siempre pasábamos mirando nuestras tierras y al verla toda destruida y llena de eucaliptus se nos apretaba el piwke (corazón) con un sentimiento de impotencia y dolor. Por eso también decidimos recuperar estas tierras, para que a futuro vuelva el bosque nativo, los lawen (remedios), el agua y junto con ellos toda la vida de la mapu.
2.- ¿En estos casi seis años, qué actividades han realizado dentro de las tierras que están recuperando?
Bueno han sido años intensos de trabajo, actividades, ceremonias y lucha. Desde un principio nos propusimos llevar este proceso lo más apegado a nuestras normas culturales y espirituales, por lo cual, levantamos un gran guillatún para poder iniciar el proceso de recuperación de tierras. Luego tuvimos la difícil tarea de habilitar espacios aptos y seguros, por lo cual tuvimos que limpiar para que las familias puedan construir pequeñas cabañas para vivir y construir un taller de rütxan (platería mapuche) y limpiar lugares para poder sembrar, hacer cercos y plantar árboles nativos y frutales. También construimos nuestra küna ruka tradicional mapuche. Acá en nuestra comunidad celebramos el wetripantu, realizamos txafkintu, hemos levantados encuentros de palin y también nos hemos empeñado en poder revitalizar, a través de koneltun –talleres y charlas para niños y adultos – el tse süngun y mapuzugun en nuestro territorio. En todas estas actividades ha participado mucha gente. También es importante mencionar que acá hemos levantado nuestros roles ancestrales y tenemos nuestros Aliwen o Rewe, como espacio de significación cultural espiritual mapuche. En mi caso yo como tayültufe y mi wentxu, que es zugunmachife.

3.- Nos puede contar sobre el proceso legal de la recuperación de tierras.
Nuestro proceso de recuperación se encuentra ya más de seis años esperando en CONADI, en la cual, hasta la fecha todavía no hay ningún avance concreto. Por nuestra parte hemos ingresado todos los documentos que nos han solicitado, como títulos de propiedad de nuestros abuelos, título de comisario, árbol genealógico, etc. También nos hemos constituido como comunidad indígena, pero el tema de CONADI es lento y burocrático. Muchas veces no por falta de voluntad de los funcionarios, sino que la institucionalidad está colapsada y las políticas de Estado no dan el ancho y no son capaces de responder a la gran demanda territorial mapuche. Esto se ve reflejado en la falta de personal y de recursos en estos temas, pero por sobre todo son las políticas colonialistas del Estado que aún persisten y que en la actualidad se agudizan con el actual modelo capitalista – extractivista. Esto se refleja en que generalmente (salvo muy pocas excepciones), el estado protege los intereses y las inversiones de estas grandes empresas por sobre nuestros derechos políticos y territoriales como pueblo originario.
4.- Nos puede hablar del proceso judicial en el cual están actualmente.
Actualmente la Forestal Arauco S.A tiene una querella por usurpación no violenta y robo de madera por 10 árboles (eucaliptus). Debido a esto tenemos una audiencia el día 6 de abril a las 09:00 hrs, en el juzgado de Letras y Garantía de la ciudad de La Unión. Lo más complicado de este tema es que en la querella indican que quieren discutir el desalojo con fuerza pública. Bueno, todos sabemos lo que ocurre con los desalojos de comunidades Mapuche, la violencia por parte de las policías que no respetan a ancianos, mujeres ni a niños, además de destruir todo lo que encuentran a su paso. Nosotros no podemos abandonar nuestras tierras, ya estamos acá junto a nuestros padres y abuelos. Junto a nuestros niños también y por sobre todo con nuestros Aliwen (rewe), que son nuestra fuerza espiritual y todo esto no lo podemos dejar, sino al contrario, defenderlo y protegerlo, con nuestro newen mapuche.
5.- Para finalizar algunas palabras a las personas que lean esta entrevista.
Pedirles el apoyo a todos los lamuen y gente que valora y apoya al pueblo mapuche, a las comunidades del territorio williche también que se acerquen a apoyarnos en las audiencias y las diferentes actividades que realicemos para poder seguir adelante con la recuperación de tierras, ya que esta lucha, si bien la llevamos como müchulla (familia), también es nuestra lucha como pueblo Mapuche.
Inchiñ newentuleiñ ka yafüluküleiñ taiñ mapu mew, femuechi may inchiñ petu mülepaiñ ka petu inkalefiyiñ taiñ mapu mo. Fey müten!
Desde este medio, hacemos un llamado a acompañar a la Comunidad Cacique Sebastián Loncochino, el día 6 de abril, a las 9 de la mañana, en el juzgado de letras y garantías de La Union, ubicado en calle Philipi 720. Ahí defenderán su legítimo derecho a reconstruir su vida en el territorio que le corresponde. En estas tierras no solo está en disputa una propiedad, sino la posibilidad de que un lof continúe existiendo, de que sus niños y niñas crezcan en su cultura y de que el mapuche mongen continúe como lo decretaron los antiguos.

